
Bueno… Va a ser un post largo con mucho contenido, espero ser claro. Primero voy a hablar de algunas cuestiones que conforman la identidad de género en esta sociedad, ideas que no son mías y que claramente (no es casual esta palabra) corresponden a una fuente en particular que no develaré. La mujer es histérica! No les gusta que los hombres estén pendientes de ellas y uno como H. mientras menos bola les dé más atrás de uno van a estar. Es decir que lo que se da y se recibe es inversamente proporcional, al hablar de seducción. El H. tiene que demostrar seguridad al seducir. La mujer le atrae que el hombre sea directo, claro, resuelto y unidireccional. Las conversaciones entre individuos del mismo género tienen códigos internos tanto de un lado como el otro. Estos códigos no se pueden trasladar a conversaciones mixtas y menos aun dentro de la pareja. Este concepto es tremendamente paranoico porque da lugar a las conjeturas más extrañas tendientes a la idea de complot al mejor estilo expedientes X. Ellas saben la verdad y no les gusta oírla. Nosotros sabemos que la saben pero no podemos decirla. Si ellas la dicen nosotros la negamos y si nosotras la decimos ellas se ofenden. Podemos decir que estos códigos son: en el H. hacer permanente alusión a la histeria femenina como causa y consecuencia de todos los conflictos o aciertos de la pareja; el tratar a la M. como objeto de deseo sexual y solo eso, quizás también recordar la supuesta tendencia femenina a la deshonestidad en sus acciones, a la oscuridad de sus motivaciones, a la manipulación del H. Bueno… y muchos otros… Los códigos femeninos no los conozco por obvias razones pero imagino algunas cosas como: tratar al H. como inferior en el sentido de que es más inmaduro, más simple, fácil de manipular y que su universo es más pequeño, algo así como que el fútbol y los culos ocupan el 90 % de sus pensamientos, los H. son un mal necesario, dicen. La idea que yo tengo es que culturalmente la mujer no tiene las libertades que sí tiene el hombre de expresar su deseo sexual y eso es lo que las conduce a la histeria. Porque se supone que la M. no debe expresar su deseo sexual tan abiertamente y por el contrario sí, un deseo más complejo que incluye un contacto desde lo sentimental y de compañerismo y búsqueda del amor eterno y exclusivo. La búsqueda de EL hombre de su vida, el padre de sus hijos, la persona que les de algo único que nadie les puede dar y que las sorprenda y las estimule en formas que no se pueden imaginar. Al H. le cuesta mucho mas conjugar en una sola M. todas sus apetencias: la esposa, la madre de sus hijos, su novia, amante, objeto de deseo sexual, compañera de vida, etc… A la M. quizás no tanto.
La sociedad moderna se jacta de estar evolucionando hacia una “igualdad de género” donde todo lo dicho con anterioridad no se aplique mas. La sociedad ha evolucionado mucho pero le falta muchísimo para llegar a eso. Las M. son las más activas en esta búsqueda y no es casual, ya que son las más beneficiadas, lo que se quiere erradicar es la sociedad patriarcal donde el H. tiene el poder y la M. se subordina. Por lo tanto también es lógico que el H. no quiera este cambio ya que es resignar poder. Para que el cambio se dé y la sociedad evolucione hacen falta cambios tanto en M. como en H. y es claro que es el H. a quien más difícil se le hace la adaptación a pesar de que finalmente los beneficios son para todos. ¿O me van a decir que uno como hombre no desearía una mujer más abierta para expresar sus deseos sexuales, y sin tabúes?
Siguiendo voy a dar un ejemplo de una situación que al menos a mí se me ha presentado infinidad de ocasiones que es ir caminando por la calle y ver una mujer y un hombre frente a frente en una actitud de litigio o confrontación. Ella habitualmente llora y escucha el alegato de su pareja que puede o no ser violento pero siempre es activo, siempre es él el que tiene que hacer algo para provocar en ella el signo de aceptación. Es muy común que él intente el contacto físico que ella evitará, contacto cariñoso, dulce, que trata de rememorar los mejores momentos, es una forma de decir: ¿mira lo que tengo para ofrecerte, aceptas? Ellas a esto lo ven como la perdición, como lo prohibido, deben escapar de esas sensaciones y si las disfrutan se sentirán culpables y sufrirán. La M. escucha y solo habla para contradecir lo expuesto por el H. o explicarle porque no le convence lo dicho. Supuestamente ella desea que el H. se vaya y no la moleste más, puede ser cierto en algunos casos pero tampoco es la forma de proceder indicada para el H. en muchos otros o la mayoría de los casos. Es muy raro, casi imposible que estas situaciones terminen con la aprobación de la mujer. Ella no puede dar el brazo a torcer, la sociedad no se lo permite, podríamos decir que si acepta es porque es una puta (dicho exageradamente). Uno puede especular y decir que muchas veces se trata de explicar una infidelidad, pero no tiene porque ser siempre el caso. Bueno, finalizo diciendo que esta situación NUNCA la vi invertida, nunca vi a una M. haciendo una exposición oral tendiente a la aprobación por parte del H. Es curioso. Por consiguiente y dada esta facultad que las mujeres ostentan de ser ellas quienes tienen el sí o el no es que es más frecuente que sean ellas quienes deciden cortar las relaciones. Son ellas quienes deciden las cosas, “El hombre propone y la mujer dispone” dice el dicho. Es algo que les da poder pero también reniegan de ello, dicen: “Ellos no se hacen cargo de nada” son unos irresponsables.
El Miércoles terminó Vidas Robadas, novela que me atrapó y no me la perdía nunca. Su protagonista era Facundo Arana, un rubiecito bueno que salvaba a las chicas y siempre estaba dispuesto a todo por el bien de la humanidad, sufría mucho por todas las injusticias del mundo y jamás hacía nada malo ni egoísta. Además siempre le salía todo bien incluyendo que a pesar de correr riesgos enormes donde su vida estaba en juego no moría, era inmortal, incluso al final muere pero no tarda en presentarse su resurrección. Bueno… resulta que el ultimo capitulo se presentó desde el teatro Opera donde miles de adolescentes eufóricas acudieron a ver el final en una pantalla gigante mientras gritaban y gritaban y lloraban y lloraban. Cada vez que el rubio aparecía ellas lloraban y gritaban enloquecidamente. A ningún adolescente hombre se le da por gritar al ver a una chica bonita y menos por ver a la morocha insulsa que hace de enamorada del rubio, como mucho se le dará por … tocarse.
Y termino este post con una frase que me parece muy interesante, no sé de donde la saque pero creo que es muy cierta en muchos casos. “La mujer da sexo para recibir amor y el hombre da amor para recibir sexo” Se debe entender por amor cariño, contención afectiva y respeto.
¿A que quiero llegar? A ningún lado, es filosófico todo, pero me intriga si todas estas conductas y muchas otras que construyen la identidad de género son enteramente culturales o si se dan por las propias diferencias físicas y sobre todo de la estructura del sistema nervioso que científicamente se ha comprobado, creo, son muy distintas.
La sociedad moderna se jacta de estar evolucionando hacia una “igualdad de género” donde todo lo dicho con anterioridad no se aplique mas. La sociedad ha evolucionado mucho pero le falta muchísimo para llegar a eso. Las M. son las más activas en esta búsqueda y no es casual, ya que son las más beneficiadas, lo que se quiere erradicar es la sociedad patriarcal donde el H. tiene el poder y la M. se subordina. Por lo tanto también es lógico que el H. no quiera este cambio ya que es resignar poder. Para que el cambio se dé y la sociedad evolucione hacen falta cambios tanto en M. como en H. y es claro que es el H. a quien más difícil se le hace la adaptación a pesar de que finalmente los beneficios son para todos. ¿O me van a decir que uno como hombre no desearía una mujer más abierta para expresar sus deseos sexuales, y sin tabúes?
Siguiendo voy a dar un ejemplo de una situación que al menos a mí se me ha presentado infinidad de ocasiones que es ir caminando por la calle y ver una mujer y un hombre frente a frente en una actitud de litigio o confrontación. Ella habitualmente llora y escucha el alegato de su pareja que puede o no ser violento pero siempre es activo, siempre es él el que tiene que hacer algo para provocar en ella el signo de aceptación. Es muy común que él intente el contacto físico que ella evitará, contacto cariñoso, dulce, que trata de rememorar los mejores momentos, es una forma de decir: ¿mira lo que tengo para ofrecerte, aceptas? Ellas a esto lo ven como la perdición, como lo prohibido, deben escapar de esas sensaciones y si las disfrutan se sentirán culpables y sufrirán. La M. escucha y solo habla para contradecir lo expuesto por el H. o explicarle porque no le convence lo dicho. Supuestamente ella desea que el H. se vaya y no la moleste más, puede ser cierto en algunos casos pero tampoco es la forma de proceder indicada para el H. en muchos otros o la mayoría de los casos. Es muy raro, casi imposible que estas situaciones terminen con la aprobación de la mujer. Ella no puede dar el brazo a torcer, la sociedad no se lo permite, podríamos decir que si acepta es porque es una puta (dicho exageradamente). Uno puede especular y decir que muchas veces se trata de explicar una infidelidad, pero no tiene porque ser siempre el caso. Bueno, finalizo diciendo que esta situación NUNCA la vi invertida, nunca vi a una M. haciendo una exposición oral tendiente a la aprobación por parte del H. Es curioso. Por consiguiente y dada esta facultad que las mujeres ostentan de ser ellas quienes tienen el sí o el no es que es más frecuente que sean ellas quienes deciden cortar las relaciones. Son ellas quienes deciden las cosas, “El hombre propone y la mujer dispone” dice el dicho. Es algo que les da poder pero también reniegan de ello, dicen: “Ellos no se hacen cargo de nada” son unos irresponsables.
El Miércoles terminó Vidas Robadas, novela que me atrapó y no me la perdía nunca. Su protagonista era Facundo Arana, un rubiecito bueno que salvaba a las chicas y siempre estaba dispuesto a todo por el bien de la humanidad, sufría mucho por todas las injusticias del mundo y jamás hacía nada malo ni egoísta. Además siempre le salía todo bien incluyendo que a pesar de correr riesgos enormes donde su vida estaba en juego no moría, era inmortal, incluso al final muere pero no tarda en presentarse su resurrección. Bueno… resulta que el ultimo capitulo se presentó desde el teatro Opera donde miles de adolescentes eufóricas acudieron a ver el final en una pantalla gigante mientras gritaban y gritaban y lloraban y lloraban. Cada vez que el rubio aparecía ellas lloraban y gritaban enloquecidamente. A ningún adolescente hombre se le da por gritar al ver a una chica bonita y menos por ver a la morocha insulsa que hace de enamorada del rubio, como mucho se le dará por … tocarse.
Y termino este post con una frase que me parece muy interesante, no sé de donde la saque pero creo que es muy cierta en muchos casos. “La mujer da sexo para recibir amor y el hombre da amor para recibir sexo” Se debe entender por amor cariño, contención afectiva y respeto.
¿A que quiero llegar? A ningún lado, es filosófico todo, pero me intriga si todas estas conductas y muchas otras que construyen la identidad de género son enteramente culturales o si se dan por las propias diferencias físicas y sobre todo de la estructura del sistema nervioso que científicamente se ha comprobado, creo, son muy distintas.




